Cómo elegir un buen dentista
Empieza por lo que necesitas.
No todos los dentistas hacen de todo. Si buscas una revisión o una limpieza, un odontólogo general es suficiente; para ortodoncia, implantes o un tratamiento de conducto, conviene ir directamente a quien hace ese tratamiento a diario.
Fíjate en la primera consulta.
Un buen dentista examina, explica lo que ve con palabras sencillas y te deja preguntar. Si hace falta, pide radiografías antes de proponer un tratamiento.
Desconfía de quien propone un tratamiento grande sin haberte examinado bien, o te presiona para decidir en el momento.
Pide el plan por escrito.
Antes de empezar un tratamiento largo, pide el plan: qué se va a hacer, en cuántas citas, cuánto tiempo y cuánto cuesta cada fase. Así puedes comparar y no te llevas sorpresas.
Ubicación y horario también cuentan.
Un tratamiento de varias citas es más llevadero si la clínica te queda cerca o tiene un horario que encaja con el tuyo. Revisa ambas cosas antes de decidir.