Presupuesto: el plan convertido en números
El presupuesto anual traduce los objetivos en ventas, costos y gastos mes a mes. Su valor no está en acertar, sino en compararlo cada mes con lo real: las diferencias dicen dónde actuar antes de que el problema llegue a la caja.
Flujo de caja: la rentabilidad que se puede pagar
Una empresa puede ganar dinero en el estado de resultados y quedarse sin efectivo. El flujo de caja proyecta cuándo entra y cuándo sale el dinero —cobros a plazo, compras, nómina, impuestos— y avisa con semanas de antelación.
Costos fijos, variables y punto de equilibrio
Separar los costos que cambian con el volumen (materiales, comisiones, producto) de los que no (local, sueldos base, seguros) permite calcular el margen de contribución y el punto de equilibrio: el nivel de ventas en el que el negocio deja de perder. Es la base para fijar precios y para decidir si una inversión se paga.
De la intuición a los datos
Ese es el trabajo de Riservato One™: herramientas de gestión, formación y análisis para que el dueño de un negocio de servicios tome decisiones con números en lugar de con intuición. Las mismas herramientas se aplican en hotelería, restaurantes, eventos y clínicas dentales.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el punto de equilibrio de una empresa?
El nivel de ventas en el que los ingresos cubren exactamente los costos fijos y variables. Se calcula dividiendo los costos fijos entre el margen de contribución en porcentaje.
¿Qué diferencia hay entre rentabilidad y flujo de caja?
La rentabilidad mide si el negocio gana dinero en un periodo; el flujo de caja, si tiene efectivo para pagar cuando toca. Un negocio rentable puede quedarse sin caja si cobra tarde o invierte de más.
